
Los de Heliópolis comparecían en la tarde dominical con la única opción de conseguir sumar un punto más que el Hércules, puesto que en el triple empate y en el doble también salían perjudicados los verdiblancos. Y encarrilaron muy pronto su encuentro, puesto que el Levante prácticamente era una sombra del equipo que ha conseguido el ascenso en esta campaña.
Los goles de los verdiblancos se iban sucediendo durante la primera mitad, para delirio de la repletísima grada de Heliópolis, aunque el Hércules también hacía los deberes y llegaba al descanso venciendo por la mínima.
En el segundo periodo, el mismo guión: el Betis vencía con contundencia y ampliaba su ventaja, mientras que el Hércules, con la ayuda del defensa Descarga (implicado en un presunto caso de amaño en un Athletic-Levante que dejó a los vascos en Primera), dejaba certificada su victoria por 0-2 y sellaba su billete a Primera división, condenando un año más a los verdiblancos al infierno de Segunda.
El resto de la confrontación sólo sirvió para que la grada, por enésima vez, pidiese a Lopera que abandone el Betis, despedir a Capi y contemplar el sufrimiento de una afición que se prepara ya para una nueva travesía por el desierto.